LAS LLAMAS DE LA FOGATA DE SAN JUAN ARDIERON EN EL BAJO FLORES
EN EL BAJO PASAN OTRAS COSAS
El pasado 30 de junio, alumnas de la materia Comunicación Comunitaria* de 2do año del Profesorado de Comunicación Social participaron de “La Fogata de San Juan”, actividad realizada por un grupo de organizaciones pertenecientes al barrio Rivadavia, llamado también el Bajo Flores. A continuación presentamos entrevistas y crónicas del evento.
Entrevista realizada el día 30 de Junio de 2007, a Pablo Provitilo. Coordinador de COOPA (Cooperativa de Producción y Aprendizaje), en el marco de los festejos realizados por la Institución, en conmemoración a las fiestas de San Juan.
Por María Fernanda Gramajo**
 ¿Qué es COOPA?
COOPA es una agrupación donde funcionan talleres de oficio para adolescentes, entre ellos, y del cual soy responsable, el de periodismo. En este taller, desde el 2001, realizamos una revista con orientación en comunicación, primeramente tuvo el nombre de “La otra cara del Bajo”, luego “El Mate” y ahora “Bajo Palabra”.
¿A qué barrios pertenecen los chicos que se acercan a estos talleres?
Provienen del barrio Rivadavia, barrio Libia, Villa 11-14 y el barrio Charrúa, zona Bajo Flores y un adolescente del barrio Zabaleta, zona Parque Patricios. En un primer momento la mayoría se acercaba por la beca pero este año continuaron su acercamiento sin la opción de la beca que fue retirada por el Gobierno, y que resulta muy significativo porque ya que no cuentan con los $50 que obtenían por su concurrencia, pero se les brinda la oportunidad de una salida laboral.
¿Quién o quiénes les provee los materiales necesarios para llevar a cabo su tarea?
Ese es un tema complicado, porque en realidad deberíamos recibir los materiales necesarios para los cursos, a principio de año, y deberían ser proporcionados por la Dirección de Niñez y Adolescencia del Gobierno de la Ciudad, pero no se cumple, así es que los docentes somos los encargados de comprarlos, con los medios de un fondo común, que a su vez se encarga de continuar la construcción de más aulas que, por otra parte, fueron construidas por los mismos adolescentes y vecinos. Lo que facilitó en Gobierno fue el terreno en el año 1989.
¿Qué otros servicios, y talleres ofrece COOPA?
Hoy tenemos un comedor donde los alumnos del turno mañana reciben el desayuno y luego el almuerzo y el turno tarde la merienda, cubriendo un horario de 8 a 17 hrs.
En el mismo establecimiento funciona el Proyecto de adolescentes del Bajo Flores, que fue solicitado por las instituciones del barrio, y que está focalizado en lo cultural. Por otro lado ofrecemos talleres de: artesanías, murga, instalaciones eléctricas, fotografía, herrería, mantenimiento de edificios y, para las mujeres del barrio, un taller vinculado a la salud donde se las capacita para dar clases sobre el embarazo adolescente, sexualidad.
¿Con qué metodologías trabajas?
Trabajar en esta comunidad no es nada fácil, los chicos que concurren al taller tienen entre 14 y 20 años, a los cuales trato de brindarles, en un primer momento, un lugar de expresión, no contenidos curriculares jerárquicos, sino los orientados por Pablo Freire, que apuntan a que los jóvenes intervengan en forma explicita a través de su palabra, como contención ante la violencia y la droga, problemática que acarrean estos adolescentes que provienen de familias desarticuladas producto del neoliberalismo en América.
Trabajo con la técnica de exposición en ronda grupal, cada uno va aportando su testimonio y por medio de la palabra van resignificando su propia experiencia, tratando de modificar su entorno desfavorable.
Como motivación para la escritura parto del diálogo a partir de las propias vivencias de los chicos y de sus intereses, los varones escriben mayormente poemas, centrando sus temas en “el amor a la madre”, “la muerte”, “el amor”, “los paraísos artificiales de la droga”, así como temas musicales del género de cumbia.
 Sabemos que también trabajan sobre un proyecto de radio, ¿de qué se trata?
Así es, también trabajamos sobre otros medios, tenemos un programa radial que se emite los miércoles. Además en este momento se hallan abocados a la realización de un video, para que puedan vivir la experiencia de volcarse a la televisión y el cine, por medio del armado de un documental.
¿Estos chicos concurren a la escuela, es decir, Educación Formal?
Un 60% de los estudiantes ingresan sólo con la escolaridad básica, pero son muy pocos los que estudian en la Escuela Secundaria. Con la participación en estos talleres egresan con un título oficial reconocido por la Agrupación Nº 24, como auxiliares en periodismo, habilitándolos a realizar prácticas vinculas al oficio. Pero lo más interesante es que este programa, que depende del Gobierno de la Ciudad, articula con el programa “LAZOS” que brinda pasantías laborales. Eso es muy bueno, ya que posibilita que estos pibes se vinculen con otro tipo de profesiones, les abre la cabeza para que tal vez, el día de mañana, sigan estudiando la carrera de periodismo o alguna vinculada con los medios. Es mostrarles otro panorama.
¿Cómo llegaste a COOPA?
Por intermedio de unos amigos que realizaban trabajos en este barrio, realicé unas prácticas de Taller de Comunicación Comunitaria, en ese momento era estudiante de la UBA. En ese primer acercamiento y después de un arduo diagnóstico, me di cuenta de las capacidades potenciales que tenían estos adolescentes, oprimidas por el entorno. Producían excelentes textos, con algunas carencias ortográficas, pero de profundo contenido.
Esta experiencia fue el móvil para elaborar aquí mi primer trabajo con otros dos compañeros y posteriormente fui convocado para conducir un taller, donde tuve que elaborar estrategias, ya como docente, acordes al contexto, con motivaciones generalmente lúdicas. Como parte del proceso de práctica tuve que interiorizarme del lenguaje propio de los chicos, sus códigos, sus espacios recreados y su música.
Destacamos tu notable compromiso, se nota que te gusta tu trabajo, pero ¿cuáles son las adversidades?, si es que las hay.
Sí, claro que las hay. Como experiencia negativa, recuerdo a un joven que había salido de la delincuencia integrándose a COOPA, pero que era perseguido por una banda del barrio que estaba vinculada al narcotráfico. Un día viernes en medio de una charla me sentí tocado por él cuando me dijo:- “Jesús (así me llamaba), estás malo conmigo”, y se fue. Cuando llego el lunes al taller percibí un clima tenso, entonces me cuentan que a este chico lo habían matado el domingo.
Este hecho repercutió en mí, provocándome dudas con respecto a mi labor docente, entonces volqué mis temores y congoja en un texto que publiqué en la revista, después comprendí que debía continuar para ayudar a estos chicos a revertir su situación.
Claro, hay que pensar en los que quedan y en todo lo que se puede hacer con ellos, ¿no?
Así es, porque también se presentan situaciones positivas. Hay un grupo que está elaborando un proyecto de video, cuyo material escrito es “Hablando Bajo” y que son egresados del taller, tres adolescentes que se formaron aquí, pasaron por los mismos procesos de angustia y dudas, pero continuaron hasta alcanzar sus metas.
A otro de los egresados lo llevé al Centro Cultural de la Cooperación, entidad Cultural ligada al fondo de CREDICOOP, donde realizamos juntos una investigación sobre “Literaturas Infantiles en los Sectores Populares”, basándonos en la riqueza de las producciones literarias de los adolescentes del barrio, que merecía ser investigada.
Estos ejemplos positivos desde los talleres de periodismo y otros, de los diversos talleres que funcionan en la agrupación me proporcionaron la energía para continuar, donde el trabajo del día a día es muy importante, y el afecto que nos vincula como docentes, con estos chicos es tan fuerte que, por ejemplo, uno de los chicos escribió, el otro día, “Aguante la Vida en COOPA”, esto refleja que este es un espacio de aceptación, solidaridad y trabajo en común.
¿Cómo imaginás tu futuro en COOPA?
En realidad mi objetivo personal, es que algún día al marcharnos, estos jóvenes que hoy fueron elaborando sus capacidades, sean los encargados de capacitar a los que se acerquen. Ellos, al vivir acá, cuentan con las percepciones propias del contexto que tienen incorporadas por ser su habitad. Calculo que en un par de años voy a marcharme, pero quiero que ellos se hagan cargo de esto que hoy defienden y les pertenece.
La P de Pablo. Una letra en el abecedario “Del Bajo Palabra”
Pablo Provitilo trabaja en la Agrupación Nº 24, es Comunicador, recibido en la Universidad de Buenos Aires, se decidió por la docencia, buscaba un lugar donde sembrar y cosechar su servicio comunitario y lo encontró.
Por Liliana Altieri***
 “Mi labor en el Bajo Flores se remonta a siete años, ingresé en el 2000 como colaborador, en el 2001 dando clases por la mañana, y en el 2003 comenzaron las clases por la tarde, proceso que fue borrando los residuos dejados por la década de los 90, ya que el contexto político se vincula ampliamente a la problemática que palpita en la zona.”
Unos amigos que realizaban trabajos en el Bajo Flores, me invitaron a conocerlo y fue allí donde me dispuse a realizar mi práctica de Taller de Comunicación Comunitaria , como estudiante de la UBA. En mi primer diagnóstico evalué las capacidades potenciales de los adolescentes, oprimidas por el entorno, que realizaban excelentes textos, con algunas carencias ortográficas, pero de profundo contenido humano. Esta experiencia fue el disparador para elaborar allí mi primer trabajo con otros dos compañeros y posteriormente fui convocado para conducir un taller, donde tuve que elaborar estrategias como docente acorde al contexto, con motivaciones generalmente lúdicas. Como parte del proceso de práctica docente tuve que interiorizarme del lenguaje propio de los chicos, sus códigos y sus espacios recreados por la música.
El vínculo que se va gestando te involucra con cada vida en particular, pasando por momentos de gran angustia, que testimonian también el crecimiento; en fortaleza, para compartir esas vivencias y poder juntos cambiarlas.
La estrategia didáctica que use como motivación hacia la escritura fue el diálogo de las propias vivencias en grupo y la significación de los temas que forman parte del interés particular de cada uno. En la revista ”Bajo Palabra” vemos plasmada la tarea de los varones quienes escriben mayormente poemas, centrando su temática en “el amor a la madre”, “la muerte”, “el amor”, “los paraísos artificiales de la droga”, o temas musicales del género de cumbia, que llena los rincones de calor.
Quedan en nuestra memoria muchos ejemplos positivos desde los talleres de periodismo y otros con el pesar de vivencias dolorosas, que te traen muchas dudas y llevan a hacerte reflexionar sobre tu labor educativa. Sin embargo los diversos talleres que funcionan en la agrupación , con la presencia del barrio Rivadavia, barrio Illia, Villa 1-11-14, entre otras, te proporcionaron la energía para continuar, donde el trabajo del día a día es muy importante y el afecto que vincula al educador y al educando, un ejemplo de ello es lo escrito por una joven, ”Aguante la Vida en Coopa”, que refleja el espacio de aceptación, solidaridad y trabajo en común que allí se realiza, y que da sus frutos al verlo cristalizado en adolescentes que se formaron en esos talleres y hoy son docentes de los mismos en horas de la mañana.
Es mi objetivo personal, que algún día al marcharnos, esos jóvenes que fueron elaborando sus capacidades sean los encargados de capacitar a los que se acerquen y uno de mis sueños es que lleguen a formar parte de un medio masivo y continúen realizando su propia elección.
Con mis 31 años me siento muy contento de los siete años vividos en la agrupación, y veo un cierre en mi proceso personal, en la medida de que los que ya se formaron puedan llevar adelante el taller, “ha llegando el momento de correrse y dejarles el paso a ellos, a esos pibes formados acá”, ellos van a continuar dialogando con su comunidad .
*Docente Lic. María Carolina Balderrama.
**Alumna de 2do de Comunicación Social.
***Alumna de 2do de Comunicación Social.
http://www.flickr.com/photos/cbalderrama/
“Me COOPA ayudar”
Por María Agostina Molina
En los últimos tiempos, nuestro país ha sido partícipe del surgimiento de innumerables centros cooperativos que buscan una solución alternativa a los problemas que presenta nuestra sociedad. Son agrupaciones comunitarias, orientadas a la comunicación, al trabajo social, a la educación y al apoyo de quienes más lo necesitan.
COOPA (Cooperativa de Producción y Aprendizaje), situado en el Bajo Flores, es uno de los muchos ejemplos que presenta la Ciudad de Buenos Aires respecto a este tipo de fenómenos. Surgió como parte del “Proyecto Adolescentes del Bajo Flores”, sancionado en 1997 por el Concejo Deliberante.
En este lugar se brindan talleres de diferentes oficios, como Mecánica y Periodismo, y las clases se dictan de Lunes a Viernes, para chicos y chicas de 14 a 20 años.
En el taller de Periodismo se realiza, desde el año 2001, una revista que fue modificando su nombre y que actualmente se llama “Mundo Aparte”. Esta herramienta mediatica, hecha por los propios chicos, busca la posibilidad de expresión, y la idea de plasmar todo lo aprendido en las clases.
Los adolescentes pasan gran parte del día en el sitio, y allí reciben el desayuno, el almuerzo y la merienda. Además, en dicho lugar, se llevan acabo ferias, muetras, y actividades recordatorias de fechas importantes.
De hecho, la última reunión tuvo lugar el sábado 30 de Junio, donde los jóvenes dedicaron su tiempo a entretener con juegos a los chicos, merendaron con ellos, y para finalizar se llevo a cabo la Gran Quema de Muñecos. Este último paso, tiene que ver con la idea de quemar los deseos negativos, es decir aquellas cosas que desean que se vayan de sus vidas. La actividad duró toda la tarde, y emocionó a grandes y chicos.
Sin duda, el de COOPA, es un hermoso ejemplo que demuestra el esfuerzo, el trabajo, y el amor, que sienten sus integrantes, sus coordinadores y sus alumnos, por salir adelante, formar una conciencia crítica y una conducta solidaria, en un mundo posmoderno regido por valores tan negativos como el individualismo, y la fomentación de una sociedad consumista y capitalista.
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